Juegos para trabajar la atención en casa: ideas sencillas
Juegos y actividades fáciles para practicar la atención y la concentración con tus hijos en casa, cómo aprovecharlos y qué pueden y qué no pueden hacer.
Si tu hijo se distrae con facilidad, deja las tareas a medias o se pierde a la segunda instrucción, el juego es una buena manera de practicar en casa sin que lo viva como una obligación. Esperar turno, recordar una secuencia o frenarse antes de actuar son cosas que se entrenan jugando.
Conviene dejarlo claro desde el principio: estos juegos no tratan el TDAH ni ninguna otra dificultad. Son tiempo compartido que, de paso, ejercita ciertas habilidades. Si sospechas que hay un problema de atención, lo que toca es una valoración profesional.
Cómo sacarles partido
Que siga siendo un juego. En cuanto se parece a un examen, el niño se desconecta. Diez o quince minutos bastan, y mejor parar antes de que se canse que después. Empieza por un nivel que sepa superar y sube la dificultad poco a poco.
Fíjate en el esfuerzo más que en el resultado («has estado un buen rato buscando las diferencias sin rendirte»), quita la tele de fondo y deja los móviles en otra habitación. Y juega tú también: tu atención es lo que más le engancha.
Juegos de mesa y cartas
- Memory o parejas. Memoria visual y atención sostenida. Empieza con seis u ocho parejas y ve añadiendo.
- Juegos de cartas de reacción rápida, en los que hay que tocar o decir algo cuando sale una carta concreta: obligan a estar atento y a no lanzarse antes de tiempo.
- Juegos de buscar una figura entre muchas lo antes posible.
- Dominó y juegos de asociación, que piden observar y esperar turno.
- Estrategia sencilla (tres en raya, damas, conecta cuatro) para practicar pensar antes de mover.
Juegos sin material
Sirven para el coche, la sala de espera o la cola del supermercado.
- Simón dice: solo se hace la acción si va precedida de «Simón dice». Escuchar y frenar el impulso a la vez.
- Luz verde, luz roja: moverse con «verde» y quedarse como una estatua con «rojo».
- Fui al mercado y compré…: cada uno añade algo repitiendo lo anterior. Es un ejercicio de memoria de trabajo.
- Palmadas: uno marca una secuencia y el otro la repite; cada ronda, un golpe más.
- Palabra prohibida: charlar sin decir «sí» ni «no».
- Y el veo, veo de siempre, que entrena la observación.
Con niños muy movidos suelen funcionar mejor los que mezclan movimiento y atención, como Simón dice o luz verde, luz roja.
Papel y lápiz
Buscar las diferencias, laberintos (hay que planificar el camino sin salirse), sopas de letras para su edad, unir puntos siguiendo los números, colorear por códigos o copiar un dibujo en una cuadrícula. Son actividades tranquilas que vienen bien para después del colegio.
En el día a día
No hace falta sacar un juego para practicar. Cocinar siguiendo una receta (leer, medir, esperar), buscar en el supermercado los productos de la lista o hacer un puzle juntos ya cuentan. También leerle un cuento y preguntarle después qué ha pasado, o seguir un ritmo con un instrumento y parar cuando para la música.
Los encargos con varias instrucciones son un buen termómetro: «trae el pijama y deja los zapatos en la entrada». Empieza con dos pasos y, cuando los haga sin ayuda, añade un tercero.
Lo que pueden y lo que no
Jugar a menudo con tu hijo le ayuda a practicar la atención, a tolerar perder y a esperar, y refuerza vuestra relación. Lo que no hacen es sustituir un tratamiento. El TDAH, las dificultades de aprendizaje o la ansiedad (que también dispersa la concentración) necesitan valoración y, si procede, una intervención adaptada. En niños con TDAH menores de 6 años, la primera opción que recomiendan las guías es el entrenamiento conductual de los padres, que enseña pautas concretas para casa.
Cuándo pedir ayuda
Consúltalo con el pediatra, y si hace falta con un psicólogo, cuando las dificultades de atención estén claramente por encima de lo esperable para su edad, aparezcan tanto en casa como en el colegio y se mantengan durante meses. También si le cuesta seguir el ritmo de la clase, si la impulsividad le trae conflictos con otros niños o si empieza a sentirse torpe o «malo» por lo que le pasa.
En la guía sobre TDAH en niños tienes más información sobre señales y evaluación. También puedes buscar psicólogos especializados en TDAH o en neuropsicología infantil en nuestro directorio.
Preguntas frecuentes
¿A partir de qué edad se pueden hacer estos juegos?
Desde los 3 o 4 años ya funcionan los más sencillos, como veo, veo, luz verde, luz roja o un memory con pocas parejas. Con la edad se pueden alargar las secuencias y pasar a juegos de estrategia.
¿Jugar a esto puede mejorar el TDAH?
No como tratamiento. Ayuda a practicar habilidades y a pasar buen rato juntos, pero el TDAH necesita una valoración profesional y un plan que puede incluir pautas para los padres, apoyo en el colegio y, en algunos casos, medicación.
Fuentes
- El niño y adolescente con trastorno por déficit de atención con/sin hiperactividad. Familia y Salud (AEPap), actualizado en 2020.
- ¿Cómo puede contribuir la familia en el tratamiento del niño con TDAH?. Familia y Salud (AEPap), actualizado en 2020.
- Parent Training in Behavior Management. Centers for Disease Control and Prevention (CDC).